Darwin casi me mata
Sí, Darwin , el núcleo de Mac OsX me ha dado un susto de muerte.
Bueno, hoy ya es el segundo. El primero ha sido cuando un amigo, lo de amigo me lo replantearé después del susto que me ha dado, me llama desde la facultad preguntándome en qué aula es el examen de Sistemas de Base de Datos, examen al cual yo me presentaba, porque él estaba allí esperando a entrar. La sudoración ha sido inmediata: “¡QUÉ! ¿el examen es hoy?¿no era mañana?”, ése ha sido el momento crítico, las horas que he hechado estudiando me han pasado por delante de los ojos. Hasta que lo he verificado por internet: mi amigo se había equivocado, pero qué susto me ha dado, joder….
Hasta ahí aguantaba mi corazón, otro sobresalto así y chinpúm.
Pero como soy muy guai, y estaba hasta los guevos de estudiar, digo: “voy a ver como arranca el Tiger x86(Mac OSX) en el portátil, pero sólo para verlo que me tengo que acostar…”, ojo, mi portátil es Toshiba, no un ibook. Total que arranco, me aparece el cargador de Darwin diciendo que va a arrancar, unos segundos de espera y…oo packos panic: el portátil muere, deja de existir; se apaga de pronto, pero no como cuando lo apagas o se reinicia solo, sino como cuando no tienes puesta la batería y se corta la luz, pero más siniestro. El sonido del disco duro al pararse, los leds intentando no apagarse, como si supieran que una vez sin luz no volverían a lucir… y yo casi peor que el portátil, a las puertas de un síncope cardiaco, “¡ si todavía lo estoy pagando!”. Bueno me tranquilizo, me seco el sudor que ya empapa mi frente y pienso: “Vamos a ver, tú enciendelo que no pasa nada” y resulta que sí pasa, que el bicho no enciende, mi engendro ha muerto definitivamente. Creo que , ya en pleno ataque de histeria, no dejé ningún botón o palanca que no presionara, y creo recordar que llevado por el impulso seguí por el mp3 y la calculadora. En ese momento me acordé que en una ocasión mi hermana aseguró que un día que el ordenador no le arrancaba le hizo unción de manos y fufó, pero ya me sentía demasiado estúpido habiéndome cargado el trasto de una manera tan tonta como para verme haciendole reiki a un aparato con teclas y pantalla.
Hice lo último que suelo hacer con estas cosas, desenchufarlas, esperar y arrancar, bueno, realmente es lo penúltimo, lo último es llorar si al final no funciona. y ¡funcionó!, el arranque más bonito que he visto nunca, casi rompo a llorar cuando veo el GRUB en pantalla.
Bueno, es una historia triste con un final feliz, aunque más triste es el examen que voy a hacer mañana, en fin, al menos puedo estar escribiendo esto desde la versión 2.0 de la existencia de mi portátil.



