Acabaron los exámenes
Se podría decir que debería estar dando saltos de alegría pero no es así, hacer un examen por la tarde tiene efectos secundarios, y es que te levantas temprano, estudias, descansas un poco, comes, repasas y haces el examen, luego te dan ganas de pegarte un tiro, sobretodo cuando analizas las oportunidades de aprobar, pero el recuerdo de que has terminado, hace que sueltes el gatillo en el último segundo.
La verdad es que estoy cansado, pero feliz. Le podré dedicar más tiempo a mis quehaceres internautas…



